La Programación Neurolinguística o como yo la llamo, reestructuración de hábitos, fue descubierta por primera vez por Richard Blander en los años 80′ y básicamente es el acondicionamiento de respuestas emocionales que damos ante determinadas situaciones, a otras mas favorables para nuestro desarrollo y crecimiento personal.
Uno de los ejemplos que mas disfruto de esta realidad, es cuando coloco alguna canción que tenia tiempo sin escuchar y automáticamente siento como todo mi cuerpo se llena de una nueva sensación que me remonta a tiempos pasados y recuerdo con una sonrisa lo que ocurría a mi alrededor en ese tiempo, voy llenándome de reminicencias y de bienestar mientras transcurre la canción. En realidad lo que ocurre es que mi cuerpo esta acondicionado para reaccionar de cierta manera al escuchar un determinado tema, ya que en mi caso, tiendo a colocar una canción en “repeat” si me gusta mucho lo que hace que mi mente automáticamente asocie el tema con un determinado estado de ánimo.
Recientemente descubrí una manera “por error” de que mi hija comiera (jeje) y tiene directamente que ver con esto; mi bebé le llama mucho la atención la música y los demás bebés y gracias a los videos de baby genius y baby einstein puede quedarse hipnotizada viendo horas esas imágenes (lo cual para mi es fabuloso ya que esos videos enseñan y despiertan los sentidos de los bebés), de manera que para complacerla se los colocaba mientras le daba su cena cada noche. Un día mientras le hacía las mil y una interpretaciones de personajes para que comiera, sin éxito, se me ocurrió cantarle una de las canciones que salen en los videos y para mi sorpresa ¡abrió la boca!, de manera que comencé a cantar cada una de las canciones y ¡se lo comió todo!. ¡Santo remedio!
Ahora me encuentro mas consciente de las acciones y reacciones de mi pequeña para comenzar a asociarle con estímulos positivos, sobre todo a la hora de comer
, así que si algún día me encuentran en cualquier lugar público cantando como loca ya saben de que se trata







