
Muchos grandes sabios han estudiado la combinación de los alimentos y algunos hacen que parezca una cosa terriblemente complicada cuando en realidad es un entendimiento bastante sencillo, ciertos alimentos no deben comerse junto con otros, ya que los diferentes tipos de alimentos requieren de composiciones distintas de los jugos digestivos, de lo contrario se producen casos de incompatibilidad.
¿Sueles comer pasta con salsa de carne?, ¿queso con pan?, ¿cereal con leche?, pues lamentablemente eso que todos acostumbramos y nos encanta comer es totalmente destructivo para nuestro sistema interno y nos roba energía. Los diferentes tipos de alimentos se digieren de manera distinta. Los alimentos ricos en almidón (arroz, pan, pasta, papa etc.), requieren un medio digestivo alcalino; el mismo se encuentra ya en la boca, gracias a una enzima llamada ptialina. Los alimentos protéicos (carnes, leches y sus derivados, frutos secos etc.), necesitan para su digestión un medio ácido: pepsina y ácido clorhídrico. Ahora bien, la química dice que dos medios contrarios (el ácido y el alcalino) no pueden subsistir al mismo tiempo, ya que se neutralizan entre si, es decir, de ingerirse una proteína y un almidón la digestión puede paralizarse por completo y convertir los alimentos sin digerir en terreno para bacterias que producen su fermentación y descomposición, lo cual se manifiesta en desórdenes digestivos (acidez, gases) y falta repentina de energía (sueño). Imagino que ahora estás recordando como te sientes después de comerte una buena pasta bolognesa!.
Si te levantas cansado por las mañanas, incluso después de haber dormido seis, siete y hasta ocho horas, se debe a que mientras duermes, tu organismo trabaja horas extras para poder digerir todas las combinaciones incompatibles que has embutido en tu estómago, para muchas personas la digestión consume más energías que todas las demás actividades combinadas, necesitando ocho, diez, doce y hasta catorce horas para realizar el proceso de digestión, contrario a las dos o tres horas que puedes tardar si los combinas eficazmente y ayudas a tu organismo a ser más efectivo.
Muchos de nosotros tratamos de compensar el daño con la variedad digestivos y anti-ácidos que se ofrecen en el mercado, lo que como resultado calma los síntomas más no soluciona el problema, que es la mala alimentación y contribuirá en un futuro a la degenerarion del sistema digestivo. La solución en este caso no es dejar de comer tus alimentos favoritos, al contrario, puedes comer todos lo que quieras y te permitas de éstos alimentos de una manera más inteligente y disfrutar tanto el antes como el despúes de tus comidas. Por ejemplo, puedes acompañar esa pasta que tanto te gusta de una salsa napolitana y aprovechar los vegetales en vez del arroz para digerir la carne, ya que harán lo mismo que las grageas que se toman para trastornos digestivos, por su contenido en enzimas, de esta manera ahorrarás energías y evitarás enfermedades, manteniéndote más activa durante el día y descansando mejor durante la noche.






